¿Librerías o imprentas?
convalor 29-04-2009 GTM 1 @ 11:58 Tags: Impresión_en_librerías Librerías_o_imprentasAlguien parece tener mucho interés para que en cada librería haya una máquina de impresión bajo demanda.
Ahora parece que uno de los caminos va a venir marcado por el hecho de que las librerías se conviertan en imprentas uno a uno.
La noticia lleva a conceptos equívocos. Se dice en la misma que es la impresora la que permite elegir o que cada libro cuesta cinco minutos de proceso lo cual nos da una cifra deun máximo de 12 libros a la hora y de 96 en una jornada laboral de 8 que multiplicado por pongamos 26 días laborables serían 2496 libros al mes que a un precio medio de 13 euros nos daría una cifra de negocio de 32.448 euros al mes y de 390.000 al año.
Nada sabemos de la lógica del negocio. Es decir de márgenes y demás. Parece que la máquina tiene un costo de 170.000 euretes y se da por supuesto que los libros van a salir bien a la primera en cada uno de los arranques que haya que hacer.
La suponemos silenciosa o quizás nos aporte un rumor de fondo a modo de nueva música ambiental 'tecnodigital'.
Hasta la fecha el libro de fondo, no creemos que se piense por ahora en novedades, no suele requerir el 'para ahora mismo' y menos si estuviésemos seguros que el libro lo pudiéramos tener de un día para otro.
¿Por qué no situar por lo tanto esta propuesta en el ámbito de los distribuidores que amortizarían con más rapidez la máquina, permitirían que ese espacio de la librería pudiera estar ocupado o bien por libros o por entornos de cierta comodidad lectora y de encuentro y minoraría sin lugar a dudas tanto la contaminación acústica como la ambiental?
Quizás lo que ocurra es que en ese modelo de menos-máquinas a algunos los números no les saldrían, pero ¡qué se le va a hacer!
De todas maneras, hay que tener mucho cuidado con todo esto ya que para algunos supone una 'vuelta a la clandestinidad' y los tiempos nunca están para estas 'bromas'.

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Dejando al margen el tema de la clandestinidad/falta de control/derechos de autor/etc. , locierto es que modalidades como ésta apuntan a una nueva forma de hacer las cosas. Lo que está claro es que, al igual que la burbuja inmobiliaria, la burbuja de la sobreimpresión (esto es, las tiradas en imprenta por encima de las expectativas reales de venta) también ha reventado. Y en época de crisis (del sector) es cuando hay que caminar hacia nuevas prácticas. No veo del todo factible que cada librería se cargue con una maquinita milagrosa, pero sí que las librerías audaces/grandes/alternativas y los distribuidores renovados empiecen a pensar en que otro mundo es posible. Y para evitar la lagunas de control y los desaguisados en cuanto a derechos, quizás haya que plantearse que hay que gestionar títulos y no volúmenes.