El señor Murua no es solo un buen poeta, quizás de lo más honesto que hay ahora en el panorama (prueba de ello es que no está en los carrefoures); además, el señor Murua, desde su sencillo despacho de Gazteiz, es capaz de orear obras, aguantarlas hasta su punto exacto (como con los jamones, melones y vinos) y sacarlas a la plaza.
El señor Murua sabe mucho.
Mikel
El señor Murua no es solo un buen poeta, quizás de lo más honesto que hay ahora en el panorama (prueba de ello es que no está en los carrefoures); además, el señor Murua, desde su sencillo despacho de Gazteiz, es capaz de orear obras, aguantarlas hasta su punto exacto (como con los jamones, melones y vinos) y sacarlas a la plaza.
El señor Murua sabe mucho.
Mikel