Cálamo. Algo distinto a la Fnac
convalor 16-07-2007 GTM 1 @ 21:42 Tags: Julen_Iturbe Cálamo Librería_independiente
Todo lo que sigue a continuación no es mío. Es del artesano que, calladamente, se suele "enamorar" de lo pequeño, diverso y con sentido. Aquí
el original, pero como me conozco a parte de la gente del libro son
capaces de no leerlo si no ven el texto completo. Me disculpen los
blogeros librescos ya con maña y experiencia, pero interesa más que se
difunda que no que quede perdido para algunos en un hiperenlace.
A
final del año pasado estuve unos días en Zaragoza, la ciudad bloguera
por excelencia. Y se me quedó un post durmiente, que ahora despierta.
Allá conviven Zaragózame, profesionales de la comunicación como Mariano Gistaín, el profe Fernand0, mi blogobrother medio japonés medio alemán, jubilados que bloguean, bloguellones y otras muchas cosas, Expo aparte.
Y además tienen una estupenda librería: Cálamo. Por recomendación de Txetxu Opinión con valor recuerdo que me di una vuelta por allí, en la Plaza San Francisco.
Casualidades de la vida, había leído un correo de Txetxu después de
haber estado un rato antes en la Fnac -disculpen que no enlace; creo
que no les hace falta- de Zaragoza. Con lo cual, tuve la oportunidad de
enfrentarme a dos modelos de negocio radicalmente diferentes en un
corto espacio de tiempo.
El modelo Fnac de Zaragoza recorre un
escenario ya previsto. En la planta de acceso estaba la cacharrería
consumista. Los artilugios satánicos que tan bien se venden. Eso sí,
allí hay dos plantas más, una por debajo y otra por arriba. En Bilbao
sólo nos han regalado una más, en un primer piso. Escaleras abajo en la
Fnac de Zaragoza encontré un surtido de libros relativamente amplio,
comparando con la oferta de Bilbao. Supongo que es una simple cuestión
de metros cuadrados.
¿Diferenciación? Ninguna. Allí están los
libros que estadísticamente deben venderse porque el sistema se
retroalimenta. Claro que entre ellos encontré una joya destacada en un
expositor de los best seller: El varón castrado. Perdón de nuevo por no
enlazar, pero es que se me ha olvidado sin querer incluso el autor.
Interesante título que nos aporta datos que refutan la tesis de que la
violencia de género de hombres hacia mujeres es una lacra social. Nada,
nada, esto es como cuando escucho a algún descerebrado explicar por qué
las bicicletas son un peligro para los coches y no al revés. Total,
quienes vamos en bici solemos matar de vez en cuando conductores. No
hay más que mirar los periódicos.
Pero, en fin, a lo que iba: el modelo Cálamo. Me lo ha recordado un artículo de Txetxu a cuenta de la participación de Paco Goyanes este miércoles pasado en el Encuentro sobre edición. Dice Txetxu que dice Paco:
- Más que especialización en temas, especialización en atender a un determinado tipo de cliente.
- No sólo existe la rentabilidad económica. También existe la afectiva y la social.
-
No me gusta el término de librero tradicional en la medida que para mí
tiene una carga de aburrido. Por ello no me gusta la ecuación
tradicional igual a independiente.- Una de las frases más estúpidas que he oído en mi vida: MÁS LIBROS MÁS LIBRES.
-
Para qué voy a pelear por vender lo que otros venden mucho mejor que yo
(los bestseller, por ejemplo). Quiero ser un librero creador de opinión.
Al
margen de constatar la importancia de asuntos como orientarse a
determinados tipos de cliente, buscar una oferta de valor o ir más allá
de la rentabilidad económica, creo percibir un buen ejemplo de "sé
suficientemente pequeño, pero de forma inteligente y enredada".
Cuando estuve allí en su librería, la primera cuestión que percibes es que es diferente.
Por el tipo de libro que ves en las estanterías y quizá hasta por el
espacio. Temas concretos, no hay de todo, zapatero a tus zapatos. Pero
rodando por territorios en los que se observa un suficiente nivel de
complicidad. Porque según qué tipo de libro ves puedes hacerte una idea
de qué es lo que allí se pretende. Claro que hay que conectar con
clientes. Por eso hay que generar lugares de encuentro más allá de
aquel local: calamar, cursos de escritura... Ah, y un blog en el paritorio, ¿no?
Lo de la rentabilidad afectiva y social es algo que quienes somos pequeños no podemos olvidar. En tanto que vivimos de las relaciones que construimos, nos conviene ser conscientes de lo que ganamos en salud emocional.
El mundo está frente a ti, al igual que lo está para una multinacional.
Pero las relaciones que construimos cuando disponemos de pequeños
negocios pasan obligatoriamente por personas
que se convierten en clientes. Y quizá no sea lo mismo construir la
frase en orden inverso: clientes que devienen en relaciones personales. No, no es lo mismo.
En líneas generales, lo que dice Txetxu que decía Paco me parece un ejemplo más de que hay un espacio por ocupar desde lo pequeño y diferente.
Empresas que pueden ser de una persona, de cuatro o de quince. Empresas
que ocupan espacios donde son hipercompetitivas y donde las relaciones
con clientes son mucho más agradables. No es contradictorio. Porque
están en buena parte construidas desde la complicidad y la
especialización. Hay unos huecos impresionantes donde disfrutar. Es
intuición y es profecía. Pero todo el mundo sabe que si lo deseas de
verdad, los sueños se transforman en realidad.
Sólo he estado una vez en la librería Cálamo,
pero reconozco que es una buena forma de pasar una tarde. Ya volveré
por allá. Todo sea por pasear de nuevo por esta blogociudad del Ebro.

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