El ocaso del pensamiento crítico
Noviembre
2009
Hoy me he pasado gran parte del tiempo conversando y escuchando a mujeres. También a hombres.
Mujeres que desempeñan como los hombres distintos papeles y roles sociales y parece que algunos de ellos calan por igual a unos y a otros.
Un ejemplo claro es lo referente a la tarea genérica de seguridad que parece dar en muchos de los casos un tic de 'ordeno y mando' que sería de sumo interés estudiar hasta el punto de llegar a interiorizar de tal manera la situación que parece afirmarse que 'la seguridad soy yo'.
He comido y conversado con otra mujer. Quizás más insegura en sus formas exteriores, pero mucho más interesante en la conversación, propuestas y sugerencias.
Por medio se ha cruzado una mujer de la que no tenía noticias hace años. Recibir su correo y ver que 'tras años de parón su situación es mucho mejor' me ha alegrado gran parte del día.
En la tarde noche y en el marco de Kultura abierta hemos seguido de tertulia conversación.
La mayoría de las mujeres presentes conversaban escuchando y participando en algún momento como 'ciudadanas de a pie'.
Sus silencios, a veces, dicen mucho. Sus palabras también y cuando callan y acarician uno ya no sabe qué decir.

(Krystynana)
Rozo, y el otro ni siquiera tiene el sentimiento de haber sido tocado imperceptiblemente. Sin embargo es necesario que yo establezca un contacto, aunque sea furtivo, sin el cual no experimentaría la más deliciosa de las sensaciones. (Pierre Sansot; del buen uso de la lentitud; Tusquets, pag. 169)
...cuenta que de los muchos hogares que ha habitado su país predilecto es Canadá. ¿Por qué? No existe la obsesión de una identidad única, ni tampoco el envés obsesivo de pretender anular las identidades. Ésa sería la identidad: compartir identidades. (Manuel Rivas en El País)
Ayer jueves a la tarde en la Librería de Deusto, después de compartir un poco de cecina y una cerveza con mi compañero de despacho y de fatigas, en la celebración de su cuarto aniversario me encontré sin querer con esta escena.

Aún con el barullo festivo que había al fondo de la librería ella se mantenía absorta y concentrada en 'otro mundo', lejos de todo lo digital, sintiendo el tacto del papel entre sus manos y las historias en su cabecita.
He pensado que este fin de semana me voy a alejar de lo digital y me voy a acercar a lo palpable, buscando el roce y rozando, dando cariño y dejándome encariñar y disfrutando, también, con el suave tacto de las cartas entre las manos mientras compartimos, risas y conversación con amigas de tiempo atrás..
Quizás el lunes nos volvamos a ver y leer.
¡Quién sabe!
A través de los paradigmáticos me reencuentro con Paco Puche y sus lecturas impertinentes pero siempre pertinentes y atinadas.
En esta ocasión, como en tantas otras, merodeando alrededor del libro y dando algunos toques de atención en torno a las profecías autocumplidoras falsas tejedoras de futuro. No dejéis de leer los seis argumentos a favor del libro en soporte papel que deja caer...en la segunda parte de su artículo.