No sé si durante el resto del día tendré tiempo de escribir o hacer llegar algunas notas.
Acabo de llegar a la habitación tras una agradable cena y algún trago posterior.
Estupenda la charla mantenida acompañando el trago con Chema y Luis. Ha sido todo un lujo de trasparencia informacional y de ver cómo se pueden compartir proyectos y enriquecer con las visiones de otros.
Quería dejar constancia antes de caer en un breve sueño.
Cuando leo el artículo no tengo tan claro que el título del mismo corresponda exáctamente al contenido. Pienso que para muchos de los autores para los cuales sus libros son publicados por editoriales al uso la publicación del mismo ya es, en general gratis.
Tampoco tengo muy claro que porque sea gratis haya que publicarlo ahora todo. Es más: publicar en internet es gratis hace mucho tiempo y no es necesaria la impresión en papel, según se define libro en la última ley, para tener un libro publicado. de hecho existen ISBns distintos según el soporte. Así, por ejemplo Tres Gymnopedias papel tiene un ISBN distinto al de Tres Gymnopedias digital y el soporte digital es tan libro como el de papel.
Otro elemento más: ¿Hay que publicar para vender? o lo que quizás sea más serio: ¿sólo podremos saber si gusta a la gente si se vende? y ¿dónde podemos comprarlo: ¿se implantará la tiranía del único canal?
Todas las nuevas fórmulas que al final constriñen a través de su planteamiento alguna de las posibilidades tanto de la edición, distribución, creación y acceso sigo sin tener claro que aporten realmente valor al sector de los contenidos y la creación.
No tengo tan claro que en un mercado saturado la alternativa sea, al final más papel.
Ante los mensajes apocalípticos que en algún tiempo se han vivido no hay nada como la frescura histórica de un blogero paseando por Burdeos (te 'robo' una foto) para ver cómo las convivencias de soportes, de espacios pueden ser posibles y, quizás, deseables.
En gran medida construimos el futuro desde la prospectiva que hacemos desde el presente y no me cabe duda que éste será distinto si lo pensamos desde la necesidad de espacios convivenciales y de nuevos soportes cuya evolución va realmente pegada a la satisfacción de necesidades y/o demandas sociales que desde propuestas excluyentes y no complementarias.
Es como todo en la vida: tener ganas de sumar y avanzar juntos o de hacer negocio a costa de.
Quizás de algo de este hablemos el miércoles en Sevilla en la Jornada que ha organizado la Feria del Libro, tan sólo viendo las actividades de ese día es como para morirse de sana envidia si uno vive en una capital de provincia, amén de hablar de su-mi-nuestro libro que ya sólo por adjetivos es un cambio.
El 15 de mayo nos pilla en Barcelona así que nos daremos una vuelta.
La colaboración que estamos pudiendo mantener con ellos en torno a Tres Gymnopedias está siendo muy interesante y práctica.
Quizás, tal y como recoge Juan Varela: "Una de las mayores consecuencias del cambio a lo digital es la suma de elementos gráficos, sonoros y de vídeo al mundo escrito".
Breve pero interesante artículo en Livres Hebdo (28/03/08 nº 727) sobre las distintas estrategias de Larousse y Le Robert de acercamiento a la Wikipedia que reflejan, en gran medida dos de las tendencias en el sector editorial: contenidos abiertos / pago. Aportación o no de los internautas. Nuevos modelos de ingresos.
Desde el momento del ¡bang! que marca la salida los acontecimientos se suceden a una velocidad que esperemos no nos desborde ni nos adelante.
Ayer a la noche recibíamos un correo que decía más cosas, pero entre otras se podía leer también:
Debes recibirlos a finales de la semana que viene....
Debemos intentar tener todo ordenado para cuando lleguen. Recibirlos y atenderlos como es debido. Queremos que se sientan cómodos y una vez se hayan asentado un poquito en el 'campo base' pueda cada uno empezar su viaje iniciático al encuentro del otro.
Nos hemos enterado que algunos viajeros andan ya dando vueltas por la galaxia digital, pero preferimos presentar a todos a la vez.
Espero que podamos.
Sigamos con la historia. Nos habíamos quedado con la reunión pendiente con el señor X que tuvo al final lugar el día D a la hora H. De cómo un enredador artesano lector pone en contacto a dos personas que enredan, también, y se dejan enredar y siguen en ello. Ayer volví a estar en el mismo sitio con otra persona 'aprendiz' y es curioso cómo ha cambiado el espacio en estos dos escasos años.
Casualmente, menos de un mes después, fruto de unas cervezas postradiofónicas inició la andadura aprendices. En esas cervezas iniciales apareció el 'hada madrina' con quien cerramos el miércoles pasado el período de pruebas y dimos en bang de salida. Además lo hicimos en un espacio escondido, lejos de las miradas bilbainas, al amparo de la cobertura de buenos amigos que nos permiten piratear y enredar con discreción.
Los lazos se van uniendo, pero todavía queda mucha gente por entrar y ser presentada.
Nos han invitado a participar en las mismas en la mesa redonda sobre la transformación del sector del libro.
Casi con seguridad iremos a hablar de su-nuestro libro porque no hay nada mejor que narrar desde la experiencia.
Será un estupendo momento para el encuentro.
Me gusta ese juego, esa dialéctica entre pantalla y sostenibilidad. Ahora abriremos el interrogante al revés. ¿Pantalla de plasma y/o pantalla de papel?
La verdad es que tengo serias dudas de si compraría un aparatillo para leer estas suculenta oferta editorial.
Quizás vieron algunos el artículo que apareció en el 'naranja-negocios' de El País este fin de semana sobre el crecimiento de la Fnac. Me llamó la atención la proporción que supone la venta de cacharrería sin contenido en relación a los soportes que aportan, bueno o malo, contenido. Me lleva a preguntarme, algunos ya estarán chillando ¡Tecnófobo!, ¿para qué tanto gasto en aparato?
Los listos contestarán: para expandir el conocimiento, para permitir el acceso igualitario y universal, para que todos nos convirtamos en creadores, bla, bla, bla.
En el fondo, detrás del aparato a todos nos gusta lo rancio, pero no es moderno, aunque es lo que se sigue llevando.