La setmana de la lectura
En una economía del tiempo escaso, de búsqueda de relevancia y de atención no está de más que la televisión dedique una semana a la lectura. ¡Atención! A la lectura. No al libro.
Gracias Marc por la referencia.
En una economía del tiempo escaso, de búsqueda de relevancia y de atención no está de más que la televisión dedique una semana a la lectura. ¡Atención! A la lectura. No al libro.
Gracias Marc por la referencia.
Con este título va a celebrar la OEPLI su cuarto congreso que tendrá lugar en Donosti del 3 al 5 de julio.
En la web del Congreso más información.
Sugerente como siempre la constatación de Juan Varela en relación a la 'fijación lectora' en la variable tiempo que puede llegar a conseguirse a través del canal internet.
No parece, por los datos que nos hace llegar y que le llevan a calificar a internet más de canal audiovisual que de canal lector textual que sea un medio que acompañe o ayude a aumentar en tiempo y profundidad los procesos lectores textuales.
Si ello fuera así ¿tendría realmente sentido pasar al nuevo canal la textualidad? o dicho de otra manera ¿para qué invertir en un medio que no parece llevar a la lectura del texto que digitalizamos?
¿No tendrá más sentido pensar e invertir en nuevos contenidos más adaptados al medio y ver luego qué alianzas de significado pueden llegar a existir con otros canales y soportes?
"Así, los datos que se recogen, vía encuesta o registro, dependen en buena manera del modelo o modelos interpretativos al uso. En función de cada uno de ellos, y de las variables consideradas como básicas, se diseñarán y elaborarán indicadores distintos. El diagnóstico resultante será utilizado para plantear aquellos objetivos estratégicos que cada uno de los actores en liza considere conveniente para construir la realidad cultural alternativa por la que luchan" (Lluis Bonet)
Hace poco más de una semana recogíamos la intención del Gobierno de crear un Observatorio de la lectura, que ya no será el primero porque en Extremadura se les han adelantado.
Parece que, ahora, todo el mundo tiene prisa por observar el fenómeno y uno se pregunta ¿cómo se han realizado Planes de Fomento de la Lectura sin observación previa?.
Tras esta primera pregunta me surgen otras dudas e interrogantes más preocupantes:
- ¿Cuántos observatorios vamos a tener?, ¿Uno por autonomía, provincia, pueblo, territorio histórico, barrio, o trasversales atendiendo a renta, sexo, realidad social, lengua....?
- ¿Se va a observar en todos lo mismo o se atenderá a las peculiaridades específicas de cada autonomía, provincia, pueblo......?
- ¿Va a coordinar alguien este posible tinglado o interesa la descoordinación?. ¿Se creara una mesa "autonómica" de observatorios de la lectura que tome forma de Federación de Observatorios de la lectura?
El observatorio de Extremadura propone ya una serie de indicadores que se supone tienen la finalidad de "medir" los objetivos que vienen señalados y que permitan disponer de un conocimiento certero, lo más exhaustivo posible, de los hábitos de lectura en la región extremeña, de la edición y la venta de libros. .
He dado una rápida lectura a los mismos y se me ocurren, a primera vista, los siguientes comentarios:
- Todos los indicadores menos uno son cuantitativos. Con ello indirectamente convertimos al fenónemo lector en un problema de cantidad. No olvidemos que el qué y cómo se mide no es algo aséptico. Es distinto medir cuánto ha leido una persona que qué ha leído y por qué. Sirva esto sólo como ejemplo.
- Existe dentro del apartado de mercado editorial, que no sé por qué se llama así y no mercado del libro un gran desequilibrio en los indicadores entre los distintos intervinientes de la cadena de valor. De los 18 indicadores propuestos hay 16 dedicados directamente al sector editorial y sólo dos a las librerías. No hemos visto ningún indicador, por ejemplo, en relación a los distribuidores.
- Los autores, los creadores, a primera vista ni aparecen.
- No se establece ninguna relación o cruce aparente entre los propios indicadores quedando al final en el aire la pregunta de :¿qué es realmente lo que se quiere medir u observar?.
Habrá que esperar.
Se cumplirán las premoniciones de Vicente Verdú. Si así fuera nos podríamos preguntar:
Para qué tantas encuestas de hábitos de lectura.
Para qué los PISAcomparativos.
Para qué los nuevos soportes de lectura.
Para qué las bibliotecas escolares.
Para qué los incrementos de gastos en bibliotecas cuando los préstamos de libros no aumentan y sí lo hacen los de audiovisual.
Para qué hablar de bibliotecas. ¿No será mejor hablar de mediatecas?
Y ustedes ¿para qué leen esto?
Se ha publicado hace poco un estudio de hábitos de lectura entre la población extremeña de 14 a 24 años.
Comento brevemente algunos datos que me llaman la atención.
- Entre los que dicen leer todos los días, es decir, los lectores frecuentes, el 58,3%, aún leyendo todos o casi todos los días no han llegado a leer 8 libros al año, o sea uno cada mes y medio lo cual nos daria una media aproximada de 7 páginas por día.
- Sólo el 8,1% de la población lee más de un libro al mes en esta franja de edad.
- Se lee más en el centro de estudios que en la biblioteca. ¿Cuánto por tanto de la lectura tendrá carácter obligatorio?
- Cuanto más mayores son, menos libros compran. Curiosamente es cuando más dinero podrían tener.
- Internet tiene más peso que la librería como referencia para la compra, pero menos que los amigos y la 'prescripción' del profesor.
- Internet, en cambio, no tiene ningún peso como canal de venta y sí lo tiene la librería.
- Las Ampas, ¿quién venderá a las Ampas los libros?, son el segundo canal de venta de libro de texto.
Me ha gustado el titular que abre hoy en El País la entrevista a Vicente Verdú: 'Un buen libro es el que te hace levantar la vista'.
La frase se puede prestar a interpretaciones distintas. Os contaré con la que yo me he visto reflejado al leer el titular.
Veo reflejado los momentos en que para llegar más al fondo del texto o más allá del mismo la distancia, corta en general, entre los ojos y el papel necesitan un espacio mayor que permita cierta trascendencia o sentimiento de poder mirar más allá para, en el fondo, estar mirando y escrutando en nuestra realidad más cercana nosotros mismos.
Para salir de nuestro ensimismamiento necesitamos una cierta perspectiva que nos permita, después, volver a la profundidad del texto y de nosotros.
Os pondré un par de textos breves que me han hecho levantar la vista.
Ahora que he terminado La extraña de Sándor Márai uno de él:
· Los acontecimientos realmente importantes que surgen inevitablemente del entramado humano nunca despiertan tanto estupor y desconcierto como la tensión emocional causada por los presagios y la expectación. (Sándor Márai; La hermana; pag. 32)
También entre el género policiaco hay estupendas perlas que hacen que las pesquisas tengan que tomar otra dimensión.
· Era muy hermosa. La belleza había sobrevivido, solía sobrevivir a todo, a la humillación, a la coacción y al dolor, mientras hubiese resistencia. Lo feo, lo atrofiado, lo debilitado hasta el exterminio seguía los pasos de la resignación. (Henning Mankell; La leona blanca; Tusquets, pag. 396)
Y tú ¿has levantado la vista alguna vez?
Bajo el paraguas de ese título que aún era un poco más amplio, "Panorámica de las políticas del libro y bibliotecas en España y el País Vasco" hemos estado hoy a última hora de la mañana pasando el tiempo en la Universidad de Deusto dentro del marco del curso de Especialización en Gestión Cultural Local.
Dos horas dan para lo que dan más con personal interesado pero variopinto.
Aquí adjunto el material bruto utilizado o, mejor, que ha servido como base. Sobre ello hay partes en las que nos hemos detenido más y otras que han sido más ligeritas.
Tiempo hay para seguir hablando.
Hacía tiempo que no entraba en un aula sólo con profesionales. Se agradece el feed back positivo del final de la sesión.
Espero que ellos hayan disfrutado.
A mí, las dos horas se me han pasado volando.