Kindle hackeado. Señales de un nuevo año

La rapidez con la que parecen ocurrir los acontecimientos banales es una de las características que intenta marcar nuestra civilización. Esta "rápida banalidad" algunos quieren que se convierta, al mismo tiempo, en el eje de nuestras vidas porque los vendedores de humo intentan siempre vivir de las prisas artificialmente creadas a los otros.
La prisa, en parte con la que se ha lanzado Kindle que, por cierto, se vende a precio fijo, el nuevo soporte para ebooks de Amazon ha tenido ya su rápida respuesta en el hackeo que rompe su bloqueo.
El lanzamiento del soporte curiosamente parece haber trasladado el debate a la forma de conseguir los contenidos, de leerlos, de las modificiaciones que se van a producir en la cadena de valor del sector, modificaciones que, por cierto, se vienen produciendo de manera continua y que, como siempre, pillarán a unos más preparados que a otros. La pregunta ya no oarece ser sobre el valor de lo que leemos o no. No nos preguntamos si estamos preparados para leer "A", sino para leer "EN" independientemente de lo que leamos.
Modificación que, en este caso, viene de alguien como Amazon que desempeña un papel de librero en la cadena. No han sido por lo tanto ni los editores, ni los autores ni los distribuidores los que han dado el paso adelante sino un librero.
Sigo teniendo la sensación de que existe un cierto miedo a evolucionar de verdad. Los ebooks, sea cual sea su variante están pensados para contenidos creados para otros soportes. ¿Aacabará existiendo un soporte de lectura nuevo que permita abordar la lectura de las nuevas posibilidades de creación de contenidos que da la tecnología digital?
Todo va a cambiar. El hecho de que Amazon, un librero, ponga encima de la mesa un nuevo soporte que permite la lectura de los textos de siempre en soportes nuevos no hace nada más que ponernos de nuevo en los inicios del sector del libro que era básicamente controlado por libreros que conocían a sus posibles comunidades de lectores. Aquí seguirá estando la clave, aunque quedarán muchas preguntas por responder. El control sobre el soporte, la plataforma de descarga de los contenidos y lo que en ella misma está presente, pudiendo ejercer, ciertas funciones de censura cultural o de privilegio. ¿Va a ser realmente beneficioso para la diversidad cultural?
No tengo tan claro que las nuevas tecnologías nos traigan nuevos lectores.
Más bien creo que nos van a acabar trayendo lecturas más controladas.
Amí, en todo esto, me ocurre como a Javier Muguruza . Me quedo con la cotidianeidad, con la sensación de que algunos quieren despistarnos y "Se me crean muchas dudas cuando se habla de las grandes ventajas y oportunidades de la globalización, la democratización cultural, y se dice que tenemos todo al alcance de la mano".
Que disfruten de un buen año lector de contenidos que merezcan la pena y que les ayuden a leer la vida.

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