Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis


Categoría: La Librería

Al sector del libro le han cambiado las preguntas

convalor 11/11/2009 @ 23:17

La digitalización y sus consecuencias están cambiando de manera casi continua los centros de gravedad en el sector del libro. Está cambiado las preguntas a los agentes o está haciendo que las respuestas de siempre no valgan.

Probablemente tampoco valgan las profecías incumplidas que son tan falsas en su respuesta como las que se dan desde cierto inmovilismo.

En la búsqueda de lo esencial que en la cultura y en sus mediaciones no está nunca en primer lugar en lo económico es donde quizás encontremos alguna luz.

Si lo que parecía esencial ya no lo vemos la luz y su sentido se habrán apagado y desaparecido. Sólo quedará la farsa que por supuesto puede durar de por vida, pero no aportará nada.

Sólo discurso vacío.

Del mundo digital al palpable

convalor 05/11/2009 @ 17:08

Me resulta sugerente el proceso aparentemente a la inversa que está llevando adelante Agapea.

Quien ha sido referencia en el comercio del libro a través de internet se pasa a la presencia física.

Parece que es 'ir a la contra', pero quizás convenga reflexionar un poco más allá y pensar que tienen ya muy afinado su trabajo para asegurar servicio real de los libros que ofertan y han sido capaces de tejer toda una estructura que les permite trabajar con condiciones francamente ventajosas.

Interesante, aunque sea por llevar, aparentemente, la contraria.

Arce y las librerías siguen caminando juntos ahora en Babel de Castellón

convalor 31/10/2009 @ 08:59

30-10-2009

 

ImagenLa campaña de ARCE para la difusión de las revistas culturales en librerías llega ahora a la librería Babel, de Castellón, donde permanecerá durante el mes de noviembre. En torno al Espacio ARCE, creado en la librería y bajo el lema "Donde la cultura encuentra su papel", el Forum Babel organiza actividades en las que participarán revistas asociadas a ARCE editadas en esa Comunidad autónoma.Como parte de la campaña, Babel contará, además, con la exhibición de los paneles históricos de la muestra "El papel de la diferencia", que recorre las vanguardias, el exilio y el franquismo en la historia reciente de la edición de revistas culturales españolas.

La campaña, prevista también para 2010 y organizada en colaboración con Librerias L y con el patrocinio de CEDRO, comenzó en la librería El tranvía y se instalará también en fechas próximas en la librería Quórum de Cádiz .

En la fotografía, campaña de ARCE en la librería El Tranvía de Madrid.

Alegría librera

convalor 23/09/2009 @ 14:08

Ver a los libreros contentos no suele ser tarea fácil.

Que la alegría parezca mostrarse además en el complejo entorno digital es todo un mérito.

Quizás el carácter andaluz ayude algo a ello, pero siempre la alegría es mejor actitud de partida que la lágrima desconsolada.

ecervantes

convalor 22/09/2009 @ 18:19

Conchita, Alfredo y todo el equipo de Cervantes suelen estar a menudo presentes cuando el libro y la librería andan cerca.

Son ya tres generaciones lo cual supone para empezar y sin entrar a hablar de libros empresa familiar top-ten.

Son tres generaciones lo que supone experiencia que no anquilosamiento, sabiduría y no mera acumulación y en la actual época equilibro casi perfecto entre lo que fue y aún es y aquello que está por venir.

Las librerías independientes, familiares y multisoporte tienen mucho sentido quizás incluso más en  ámbitos poblacionales por debajo de los 300.000 habitantes.

De nuevo felicidades por este ecervantes.

ecervantes

Adiós Joaquín

convalor 20/07/2009 @ 21:12

Hace quince días recibía este correo cuando comunicaba mi 'cambio de tercio'.

Querido Txetxu, Joaquín y yo nos alegramos de lo que nos cuentas porque suponemos que lo quieres y será un reto nuevo que seguro lo llevarás con las misma energía con que le pones a todo lo que haces, así que te irá bien.

Joaquín no te contesta porque está bastante malito y me pide que lo haga yo. Estamos pasando una mala racha que esperamos controlar. Te lo digo porque habrás echado en falta sus comentarios en tu blog Mucha suerte y un fuerte abrazo

Le vi por primera vez en la fiesta deuna librería. La que organiza Cálamo en Zaragoza.

Hoy leo de la pluma de Busutil: la concreción de la triste noticia

Lo que una persona ha sido y ha significado en vida para los demás suele apreciarse cuando esa persona fallece y la noticia convoca, mediante el habitual sms, las llamadas telefónicas y la esquela publicada, a quienes la conocieron y la trataron con más o menos afecto y asiduidad. Es cierto que a la familia del que se marcha, estas cosas no le restan dolor por la pérdida pero siempre consuela comprobar que el fallecido dejó huella, que en su último viaje está acompañado en buen número por los que no quisieron dejarlo solo en su marcha y guardarán un buen recuerdo suyo. Esto ha pasado con Joaquín Ortega, abogado penalista de profesión y librero de vocación, y con Pedro el Rojo, curtido y curioso lector además de inquieto blogger del cuaderno de bitácora-web de la Librería Luces. El proyecto por el que apostó hace seis años junto a su mujer, Pilar Villasana y a su amigo José Antonio Ruiz. Desde entonces, Joaquín Ortega, que estudió derecho y juventud lectora y bohemia en Granada con José Antonio Garriga Vela y Alfredo Taján, mantuvo una estrecha y pasional relación con los libros que eran el refugio de su mundo interior, el tema preferido de sus polémicas, charlas e intercambios de ideas con los clientes, con los amigos y con los escritores (Soler, Pablo Aranda, Miguel Fernández, José Manuel García Marín) a los que nos preguntaba opiniones sobre lecturas comunes, nos recomendaba descubrimientos o nos pedía colaboración para presentar nuevos títulos en el piso de arriba de la librería. Pequeños eventos en los que Joaquín ejercía muchas veces de maestro de ceremonias o de preguntador inteligente y camuflado entre el público. Por eso no resultó extraño que su entierro laico fuese una emotiva despedida literaria. Que sus compañeros y amigos eligiesen despedirlo leyendo algunos párrafos de sus libros preferidos: Un mundo para Julius, Rayuela, algunas páginas de Neruda, de Miguel Hernández y de otros autores con los que Joaquín fue construyendo su personalidad y su íntima biblioteca.

Estoy seguro de que en los siete meses de su grave enfermedad, Joaquín buscó alivió en los ojos de la mujer que amaba, con la que paseaba en domingo al lado del mar y con la que tuvo una hija de la que siempre hablaba orgulloso, pero también en los libros con los que uno diáloga en intimidad y en secreto, sabiendo que debe ir despidiéndose, sin hacer ruido ni derrota. No sé si Joaquín se habrá marchado a Macondo, a los Mares del sur, a Colima, a Sierra Mágina, al camino de los ingleses, a la Granada nazarí, a Isla Negra, a las calles de Chicago o a cualquier otro lugar mitificado por los libros que más ventanas le abrieron. Pero estoy seguro de que estará en alguno de ellos, con la chispa de sus ojos inmersos en la lectura, satisfecho de la vida que vivió, de los amigos que tuvo, de su contribución para que mejorase la vida cultural de Málaga, para que nadie saliese de Luces sin un buen libro bajo el brazo y seguro de que Pilar, su cómplice, José Antonio y demás compañeros de la librería, seguirán viéndolo entre los estantes y en los ángulos muertos de la librería hojeando las últimas novedades o enfrascado en la lectura de uno de esos libros a los que volvemos de vez en cuando, en busca de una palabra, de una idea, de una brújula. Este es el recuerdo que les queda a sus afectos más cercanos y también a todos los que tuvimos la suerte de conocerlo y de disfrutarlo.
Joaquín, hasta el próximo libro en el que volvamos a encontrarnos.

Sólo queda un abrazo para Pilar y toda la gente de Luces y el recuerdo que es una forma de memoria de ese sosiego que por lo menos a mí siempre me trasmitió las veces que nos encontramos aquí y en Guadalajara.

Digitalizando la cadena de valor

convalor 12/07/2009 @ 16:06

La noticia del acuerdo entre Trevenque y Publidisa que indirectamente facilitará la presencia y comercialización del libro electrónico en las librerías que han apostado ya hace tiempo por tener presencia en la red creo que es una muy buena noticia para el sector.

Quizás resulte de sumo interés el constatar que son dos nuevos elementos de la cadena de valor, un proveedor integral de contenidos y un proveedor de sistemas de gestión, los que posibilitan más allá de editores y libreros un acuerdo entre ambos convirtiéndose de facto en 'nuevos distribuidores' de la cadena de valor.

Leer el comunicado completo.

La crisis ya ha llegado

convalor 24/05/2009 @ 13:38

Lleva ya un tiempo el sector o parte de él  con 'mirada de avestruz', pero el tiempo poco a poco va siendo tozudo y así en la medida que se acercan las celebraciones de algunos acontecimientos el efecto de la crisis traducida en menor consumo se va haciendo patente.

Sobre los datos de menor consumo siempre cabe una reflexión que es la que se sitúa no  en el volumen de movimiento, sino en la rentabilidad del mismo. Dicho de otra manera: una librería que vendiera menos podría en esta época ser más rentable si hubiera conseguido mejorar sus ratios de eficiencia. Un maravilloso ejemplo, como muchas otras veces, nos lo acerca el quiosquero que se ha concedido tiempo para analizar con tino sus cuentas.

No estaría mal tomar ejemplo e incluso trasladar el análsis a las librerías sobre todo con la que está cayendo y lo que todavía puede venir.

Ricardo Cavallero ya había dicho que la facturación no es per se un buen indicador. Había algún librero que ya se quejaba y ya escribíamos el año pasado sobre ello.

Ya no se puede uno quedar en la barrera.

20090524elpepivin_3jpg.gif

Crisol cierra porque no crece

convalor 11/05/2009 @ 14:15

Ya sé que la noticia no es nueva, pero, al fin y al cabo y aunque a veces por aquí también hay noticias quiero recoger algunas de las pinceladas que más me han llamado la atención de la información.

Lo primero es señalar que creo que a nadie del sector le habrá extrañado que dicho hecho se haya producido. Como se suele decir ¡era cantado! Quizás no se podía fijar la fecha, pero que iba a ocurrir era claro.

En todo el proceso ha habido una política relativamente errática que pasó en sus inicios desde intentos de franquicia hasta utilizar la marca para dar cobertura a alguna operación semiinmobiliaria o de llenar con marca locales comprados aunque no hubiera modelo claro de qué hacer allí.

Sí que ha resultado peregrino la razón dada finalmente o, por lo menos, una que los medios han recogido: las no posibilidades de crecimiento . Podríamos decir que Crisol había apostado por decrecer ya que en los últimos años había disminuido significativamente su presencia así que esta razón suena a extraña. Quizás tenga más sentido enmarcar esta toma de decisión en la delicada situación del grupo Prisa.

Hay un segundo detalle que tampoco debemos obviar: los proyectos aunque en ocasiones nazcan en grandes grupos sueñen tener personas detrás y cuando el proyecto tiene un componente importante de novedad el equipo creador suele tener su importancia. El equipo inicial duró poco y al grupo Prisa le suponía un grano.

Las Crisol han sido escuela de formación de unos cuantos libreros que luego, en algunos casos, han aterrizado en librerías independientes y ello, en este sector cultural, pero con bajo nivel de cualificación formal es ya todo un mérito

¿Qué pasará ahora con los empleados?

Seguimos desinflando la posibilidad de librería evolucionada a imprenta

convalor 30/04/2009 @ 18:59

Marc sabe mucho más que yo sobre el tema de las maquinitas que imprimen a 'medida'. También sabe más sobre sitios donde merece la pena 'dejarse caer para disfrutar del tiempo sosegado'

De hecho estuvo en la última Feria de Londres y la foto que incluí en la entrada anterior de librerías-imprenta es suya.

Como ha trabajado en el terreno directamente. Creo que sus comentarios a vuela pluma casi casi tal cual me han llegado merecen la pena para 'soñar' un poquito menos.

Ahí van:

Además, hay un elemento que hay que tener en cuenta en todo esto, y es el del ajuste entre oferta y demanda.

Supongamos que yo voy a la librería y me dicen que me pueden imprimir el libro en la máquina, pero que tengo que esperar 4 horas porque aquél día se despertaron todos los estudiantes y todos esperan imprimir su libro. Como la máquina va al ritmo al que va, hay cola: mayor demanda que oferta. Yo no pienso esperarme 4 horas, puedo volver mañana, pero entonces se rompe la lógica de esta máquina que es la instantaneidad. Entonces si que tiene más lógica que esté en el distribuidor (en la biblioteca me parece la opción más lógica). E todo caso, no de cara a público, porque precisamente la idea de la programación en producción es que esos desajustes entre oferta y demanda se vayan reconfigurando y amortiguando con una buena programación, cosa que no puedes hacer estando de cara al público.

La otra es que no haya demanda, entonces es peor porque todos los costes fijos siguen sumando y la máquina no produce.

Lo habitual es que continuamente tengan picos de demanda en forma de montaña rusa, pero no me suena del todo bien que en una librería (aunque la máquina fuera muy silenciosa) se dediquen a hacer programación dinámica para atender una demanda incontrolable y "bamboleante".

Elucubrando (porque muchos no son seguros) algunos números acerca de la EBM.

Si hace un máximo de 12 libros por hora, son un total de 96 libros por jornada laboral estándar. SIN PARADAS (que las habrá). A eso se le llama a la velocidad "en vacío" de la máquina, es decir, la capacidad mecánica: la respuesta al "a cuánto va la máquina?". Pero en el mundo real, los inconvenientes (ajustes, atascos, paradas técnicas, cargas de materia prima -cola, papel, tóner, cambio de cuchillas para afilar-etc.) arrastran esa capacidad en vacío hacia abajo. Por mucha previsión que tengas siempre aparecen esos inconvenientes en el camino. En POD se suele contar un 60% de la capacidad en vacío como realmente productiva, mientras que ese 40% es para todo lo demás. Yo vi en la Feria de Londres que se les atascaban bastante las hojas de interior en la bandeja de recepción. Eso también significa que el técnico estaba todo el rato pendiente de evitar esos atascos, con lo cual agregas otro tema de coste, y es el de la persona que debe estar pendiente todo el rato. Pero de eso hablamos luego. Total: el 60% de 96 libros (redondeamos a 100) sería 60 unidades diarias.

Contando que cada libro lo vendiéramos a un promedio de 20 € (tirando hacia arriba), estaríamos facturando diariamente 1.200 €, en un mes, con jornadas de 8 horas a 25 días serían unos 30.000 € como máximo. Pero hay que empezar a restar gastos asociados: materia prima (papel, cola, tinta o tóner), -tendrá coste de click como todas las máquinas digitales? DEBERÍA- cuchillas y otros. Estos son los asociados al proceso de fabricación, pero hay otros indirectos que habría que ver como se repercuten por máquina: que los archivos estén en condiciones y preparados para esta máquina y su proceso de preimpresión (la lógica de la producción es: "si entra basura, sale basura", así que para no restar todavía más en que la máquina imprima mal, todos los títulos (el millón que dicen, y más que en el futuro podría haber) deben estar estrictamente ajustados y perfectamente preparados para el proceso. Y eso no es baladí, porque no se puede dejar en las manos de la editorial. En teoría todo el mundo sabe hacer un PDF con un programa de maquetación común y tal, pero en la realidad los problemas existen, y sólo el que está en contacto con el proceso productivo puede estandarizar los documentos: fuentes que saltan, incompatibilidades de archivos y soportes, diagramas que se pierdes, rips que no entienden nada, colores que hay que convertir a tramas...), así nos damos cuenta que es necesaria una figura que haga esa función, que no sabemos si es la que estará pendiente de que las cosas se impriman bien (como si la máquina fuera independiente) o esto se hará desde una central (en NY o donde sea, de modo que la máquina sea como una terminal de una "red de máquinas" cortadas por el mismo patrón). Hay que ver y saber su modelo de negocio, del que no dicen nada, pero me cuadra más esta segunda opción, o algo parecido, al menos por ahora. De forma que hay un coste de revisión de archivo asociado a la máquina, eso seguro. Pero no tenemos ni idea de cual puede ser.

Hay otro elemento a tomar en cuenta, para mi es el más importante y el que menos definido tienen, y es el tema técnico: es muy dificultoso saber el coste del servicio técnico si se nos para la máquina (por eso decía antes si había coste por click, que normalmente lo incluye). Hay que tener en cuenta que máquina parada significa que esos 1.200 € diarios empiezan a bajar a una velocidad espasmódica (uno no lo sabe hasta que está metido en el ajo), y si la pieza está en EEUU, ni te cuento los días que puedes estar bloqueado. Esas cosas pasan, y al desconocer cual es su concepto en este aspecto se debe tender siempre al peor escenario posible. La máquina parece ya que empieza a estar estandarizada, pero no deja de ser un beta, con lo que creo que todavía los costes de las paradas (más o menos frecuentes) serán elevados. Es el riesgo de subirse a un coche nuevo: la pintura todavía no está seca.

Dicen que la máquina cuesta 170.000 €, a mi me han hablado de otra cifra, más cercana a los 120.000 € y un poco más. Uno no puede pagar una máquina de estas a 10 años vista, primero porque no es un valor elevado (se entiende, comparativamente), y segundo porque son máquinas que se desfasan muy rápido tecnológicamente, así que un pago a crédito debe ir de la mano de una amortización máxima de 4 años (y estoy apuntando a algo que no creo, por largo). Esto no es un coche que uno paga y luego lo hace durar hasta que revienta: ésta máquina hay que pensarla más como un walkman, que se tira al llegar el discman, que se renueva al llegar el iPod y así. Si costara 160.000 €, se hablaría de unos 40.000 € al año. Eso es lo que habría que pagar/amortizar anualmente.

Luego imagino que habrá una parte en que se repercutan los costes indirectos: el espacio que ocupa, energía, luz, algo de almacenaje de materia prima, conexión internet, insumos varios... pongamos un 20% de los gastos -creo que puede se un poco más, pero tiremos por ahí-. Así que los números podrían ir (seguro que no nos acercamos mucho, pero es una idea tomando en cuenta cosas que están alrededor):

- Facturación mensual aproximada: 30.000 € (20 € libro x 60 al dia x25 dias: 1.500 libros/mes)

- Coste de materias primas: en esencia papel: hay que cubrirse, el desperdicio de la máquina es ENORME (usa hojas A4 para libros finales de 13x21 -MÁS DEL 50%!!-, y el papel es más caro yendo a distribuidor que al fabricante porque no puedes comprar "toneladas", luego habría cola, tóner y demás): yo pondría unos 5 € por libro de RM, ergo: 7.500 €/mes.

- RRHH: dicen que solo debe haber alguien más o menos pendiente de la máquina, que puede hacer otras cosas mientras ésta trabaja, pero viendo el nivel de atascos, preparación del siguiente libro, carga y descarga de material (y no cuento si debe preparar archivos!!), creo que debe haber 1 persona fija pendiente de la máquina. No me cuadra lo otro. Así que eso también lo debemos meter: y depende de lo "cabrón” que uno sea, pero si tenemos a alguien por 20.000 € brutos al año, que no es ningún sueldazo, pero podría tener lógica dado que hay que tocar algunos temas técnicos y por tanto debería estar algo cualificado, más el 25% en prestación social, estamos hablando que nos cuesta 25.000 € en salarios. Unos 2.000 € al mes.

- Pago/amortización: decíamos unos 40.000 € al año, más un 5% de interés, son unos 3.500 € al mes.

- Otros gastos asociados: si un 20% del precio del libro son esos gastos indirectos, nos da que 5 € son para eso: otros 7.500 € al mes.

Sumemos: 7.500 € + 2.000 € + 3.500€ + 7.500 € = ya estamos en más de 20.500 €. Para una facturación de 30.000 € tirando a lo alto. Las cifras empiezan a parecer menos espectaculares, según yo lo veo...

La propuesta de que sean los distribuidores los que amorticen suena más interesante...