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Categoría: Distribución

Distribución. El músculo y posible censor

convalor 15/09/2008 @ 17:46

¿Quiénes controlan la mediación, incluída la cultural?

Crisis del sector del libro. Quiénes la sufren

convalor 10/08/2008 @ 18:56

¿Hay crisis o no hay crisis en el sector?

Hace unas fechas, con datos referidos al año pasado, se nos quería hacer creer que no había crisis en el sector. sería además interesante señalar que los datos de comercio interior habitualmente sólo hablan de facturación, pero no de costo de producción ni de beneficio empresarial.

Ayer El Periódico en un interesante artículo parece que nos va acercando a la realidad y además indica algunas de las claves a la hora de saber realmente lo que pasa:

- La resistencia del sector a reconocerlo.

- La opacidad informativa en un sector que quizás debería ser ejemplo de transparecia.

- Si es cierto que el impacto principal va a caer en las grandes superficies demostrará que los modelos de creación de 'comunidades lectoras' y de larga cola de clientes y libros habituales e históricos en este sector ya antes de las teorías 'internetianas' siguen siendo válidos.

- Veremos si la reducción de novedades es cierta  y si al final se ha llegado a un cierto consenso tácito. Liber en octubre será un buen momento para el test.

Y, como siempre algo que sigue sin tener sentido, pero que tanto parece gustar en este sector:

No tiene sentido, dice, "dedicar tiempo y dinero a transportar libros que no se venden". (Xavier Mallafré)

¿Leemos lo que queremos?

convalor 23/06/2008 @ 17:39

La tiranía del exceso y la concentración

 

Pensemos por un momento que somos parte de ese 50% de la población que dice leer con cierta asiduidad, aunque ésta, en algunas ocasiones, sea sólo la de un ratito al trimestre.

Démonos una vuelta por cualquier librería y observemos, en la mayoría de los casos, qué es lo que atrae nuestra mirada, qué es lo que podemos ver, cuántos títulos de esos casi 346.000 como mínimo que se declaran “vivos en catálogo” podemos encontrar habitualmente expuestos.

Nuestra elección, aunque no seamos conscientes de ello, viene claramente mediatizada por lo aparente, lo que se nos muestra, que en muchas ocasiones oculta o dificulta la visibilidad de otras obras y títulos tal vez de no menor interés.

En un reciente artículo, el escritor Fernando Aramburu afirmaba que “poco puede en apariencia hacer un escritor, con el solo ejercicio de la palabra escrita, para introducir cambios y mejoras en la realidad; pero en su mano está, no obstante, analizarla y reproducirla en sus libros, dejando de ella su testimonio particular”. Ése es el primer paso de todo un proceso, pero ¿llegará esa palabra escrita y reproducida en libros al lector, o quedará tapada por otras palabras con más influencia?, ¿llegan todas las palabras y voces en igualdad de condiciones?, ¿es posible o sería deseable que todas tuvieran la misma posibilidad de estar al alcance del lector para que sea él quien decide cuál escoge y selecciona? Parece que esto sería lo deseable.

¿Se ha parado usted a pensar alguna vez cuál es el recorrido de un libro hasta situarse ante de sus ojos? Los libros no “nacen” ni “florecen” por generación espontánea en las librerías, como si de un bosque autóctono y salvaje se tratara. Hay manos y cabezas, editores, distribuidores, comerciales, libreros… que se ocupan y preocupan, y no de manera ingenua —el dinero y el poder siempre juegan— de realizar un proceso de selección que, obviamente bajo criterios siempre arriesgados, ponga a disposición del lector una oferta avalada por la profesionalidad de quienes, de una u otra forma, intervienen en ese proceso de selección, pero también hay profesionales que —de manera igualmente carente de ingenuidad— ponen en juego estrategias tendentes al ocultamiento y desbordamiento de libros, de forma que, al final, la selección última por parte del lector se ve extraordinariamente dificultada y, por tanto, expuesta a maniobras publicitarias y comunicativas sólo al alcance de los económicamente más poderosos.

El Plan Vasco de la Cultura señala, en relación al asunto que nos traemos entre manos, algunas acertadas llamadas de atención francamente interesantes, como la verticalización en la cadena de valor o, dicho de otra manera, la concentración de poder de grupos empresariales sobre editoriales, distribución y puntos de venta, fenómeno fuertemente arraigado en el sector del libro, tanto entre empresas del ámbito de la CAPV como del resto del Estado. En el eslabón de las librerías, la tendencia general parece también clara: las librerías pequeñas pueden quedar a expensas de las librerías en cadena, auténticas gestoras de la demanda. Nos hemos acostumbrado ya a las grandes pilas de libros (en palets o expositores específicos, tanto da) que se imponen a la variedad de las mesas de novedades, que pasan automáticamente a un segundo plano: ese fenómeno es algo más que un esfuerzo comercial suplementario; configura un tipo de demanda mayoritaria que, a su vez, define una determinada filosofía editorial y de distribución.

Así de sencillo. Así de grave.

Lo que estos procesos de concentración tienden a eliminar es la propia noción de rentabilidad a escala cultural, para centrarla únicamente en el terreno económico, supeditando la deseable recuperación y rentabilización de la inversión a la lógica de la acumulación y de la pugna por el liderazgo económico y estructural. Obviamente, todos los agentes de la cadena del libro operan en el terreno de la industria cultural, y, por tanto, en el de la economía de rentabilidad, pero no todos lo hacen de la misma manera: hay industriales que defienden su propia independencia y la del conjunto del tejido del sector, por entender la diversidad como un bien cultural y económicamente deseable, y los hay que consagran la mayor parte de sus esfuerzos a las maniobras de concentración, persuadidos de las bondades de un sistema abocado, en mayor o menor medida, al oligopolio. El lector es, generalmente, ajeno a esta pugna de filosofías industrial-culturales, pero, objetivamente, sus posibilidades de elección vienen mediatizadas por ella.

Llegados a este punto, merece la pena que detengamos esta mirada panorámica sobre una especificidad de la industria del libro en euskera que, en apariencia, contradice lo hasta ahora afirmado acerca de la tendencia a la concentración: J.M. Torrealdai viene señalando repetidamente en sus estudios lo que califica de excesiva atomización de la industria editorial en lengua vasca, al menos en el eslabón editorial. Es radicalmente cierto que el número de editores en euskera es excesivo, pero también lo es que la concentración de la producción sigue las pautas de la producción editorial en el resto del Estado. Sea como fuere, y dadas las peculiaridades de esta parte de la industria editorial vasca, el tema merece una reflexión específica que nos comprometemos a hacer y publicar en un artículo posterior.

El ya mencionado Plan Vasco de la Cultura indica también que “el sector es cautivo de las empresas distribuidoras” y que “un sector cultural digno de ese nombre, y el sector del libro lo es, implica una estructura de producción, distribución y difusión bien distinta a la que hoy disponemos”, ya que la distribución es el déficit mayor de las industrias culturales vascas.

Quizás haya llegado el momento de tomar cartas en el asunto con seriedad en el sector del libro, si queremos que tanto las librerías como la creación y edición independiente y, por supuesto, los lectores disfruten de los canales más adecuados de distribución y difusión tanto internos como  externos que permitan acceder, no a la mayor cantidad de oferta, sino a la oferta más plural, creativa y de calidad, independientemente del tamaño del catálogo del editor y de la librería que expone su producto.

Ello sólo es posible mediante una apuesta de distribución independiente de los grandes grupos editoriales de aquí y de allende nuestras fronteras, con una marcada sensibilidad plurilingüe, con un oferta de calidad y variada, muy profesional y profesionalizada, innovadora y respetuosa con las apuestas de los editores y los libreros y que intente, desde su visión global del sector, ofrecer criterios de racionalización de la producción editorial.

Estos aspectos, en apariencia tan pragmáticos, a medio plazo no tendrán sólo repercusión sobre el buen funcionamiento industrial del sector, sino también, y sobre todo, en lo que tiene relación con su valor simbólico como industria cultural referente. Un sector que quiera darse a conocer y que quiera atraer la producción cultural de valor encontrará su mejor tarjeta de presentación en su eficacia y en su independencia.

En fechas recientes, el responsable, de una importante editorial gallega escribía: “Hoy el dilema ya no está entre leer o no leer, la apuesta de futuro es leer para comprender de forma crítica el mundo con las palabras de los otros”. Pero para que ello sea posible es necesario que las palabras lleguen y sean ofrecidas con suficiente visibilidad, que los mediadores del mercado no ejerzan censura ni impidan que esas palabras se escuchen.

Se empieza por no llegar a la visibilidad, y se termina por no crear.

Ése es el peligro.

Pero todavía hay tiempo para alternativas.

La librería: comercio de proximidad

convalor 29/02/2008 @ 07:17

Como si de defender el 'mens sana in corpore sano' se tratara el informe Attali en su decisión 193 recomienda:

Intégrer dans les plans locaux d’urbanisme des obligations de diversité commerciale en faveur des commerces de détail ou de proximité.

Y a continuación se señalan dos tipos de establecimiento:

L’intensification de la concurrence par les prix dans le commerce de détail, de l’alimentation à la librairie, pourrait en effet nuire aux établissements de distribution de proximité, dont les capacités financières et les surfaces de vente sont insuffisantes pour mener une politique de prix bas.

Me interesa, sobre todo, el concepto de diversidad comercial que, en el caso de la librería, debería tener reflejo, también en una diversidad de propuesta y selección de fondo.

Vuelve también a estar presente la importancia del comercio como elemento integrador de las ciudades y de vida.

Quienes se mueven por Bilbao saben de sobra que uno de los principales sectores posibilitadores del cambio en Bilbao La Vieja es precisamente ese comercio joven y creado además mayoritariamente por gente joven con un alto componente por la apuesta de creación y cultura que  va intentando poco a poco asentarse en la ciudad incluyendo, además, propuestas novedosas y frescas.

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Prometemos darnos una vuelta. ¿Alguien más se anima?

Distribución en Catalunya. Reacciones

convalor 17/01/2008 @ 11:48

Ya dijimos que el baile no había hecho nada más que empezar.

Tenemos ya las primeras reacciones con discurso , también las recoge Joan Carles que, al mismo tiempo, plantean nuevas preguntas.

1. ¿Es todo sólo cuestión de 'capital'?

2. Parece que la medición pasa principalmente por volúmenes de facturación.

3. Ha habido diálogo lo cual está bien, pero que muy bien, pero no se explica con claridad qué es lo que se ha puesto encima de la mesa.

4. ¿Dónde debe situarse la diversidad y quiénes deben ser los garantes de la misma?

5. Curiososo que no se hable de las librerías.

El sector en muchas ocasiones parece seguir siendo reactivo y no proactivo.

Los libreros y la distribución en Catalunya

convalor 11/01/2008 @ 12:08

Lo ya anunciado ayer en relación a los cambios de distribución que se van a dar en Catalunya y en el Estado va a traer cola. Mucha cola.

La distribución, sin entrar por ahora en muchos matices, es el eslabón clave que puede asegurar tanto la eficiencia como la eficacia en el servicio en el sentido de poner en el menor tiempo posible, en las mejores condiciones y en las cantidades adecuadas los ejemplares o productos solicitados en el punto de venta o en la casa del cliente.

En los últimos años se han ido produciendo algunos movimientos, quizás el más significativo haya sido la creación de UDL en el sector de la distribución. Pero, hasta ahora, parece que, en el fondo, nada ha cambiado.

Los libreros catalanes solicitaron ayer mismo, llevan tiempo gestionándolo, ayuda para el estudio y viabilidad de la creación de una plataforma de distribución del libro en catalán. No hemos hecho nada más que empezar a catar el melón y ya hasta nuestros vecinos se hacen eco.

Viene al pelo de todo este asunto la cuarta idea que Julen adelantaba:

Las personas son la clave y hay tres roles a atender: quienes detentan el poder constituido de los sistemas de información en la empresa, quienes detentan el poder constituyente (early adopters) y quienes tienen ascendencia sobre sus pares (sean directivos o no).

la clave fundamental para el cambio de ciclo de la distribución y, en gran parte, del funcionamiento interno del sector está en la información en quién la gestiona, en cómo se gestiona y quién tiene las capacidades de toma de decisión.

Si el otro día me pudieron conseguir este libro en Bilbao porque los libreros entre algunos de ellos han empezado a hacer transparente su información, buscando fórmulas de coopetencia que permiten entre otras posibilidades consultar la disponibilidad de existencia en este caso, por qué no se pueden ir dando más pasos en este sentido.

¿Quién tiene miedo a perder cuota, posicionamiento y falso poder?

Actualización. Me parece que tiene interés la reflexión que Teresa de la LIB hace por sensata y por conocimiento de otros mercados y modelos de funcionamiento.

 

Catalunya y la distribución

convalor 10/01/2008 @ 12:42

Hay modificaciones importantes en el marco del mercado catalán y estatal en relación a las empresas de distribución y, quizás, a los modelos. Esto segundo el tiempo lo dirá.

Por ahora, muchos interrogantes y expectativas encima de la mesa.

- ¿Supondrá un proceso de concentración?

- ¿Supondrá despidos?

Seguiremos lo que ocurra en los próximos meses, pero es claro que es una operación que tendrá repercusiones sobre todo el sector.

Sector del libro y 2.0

convalor 10/01/2008 @ 12:31

Me han parecido muy sugerentes y acertadas las reflexiones iniciales planteadas por Julen sobre la transición de las empresa, incluyo de todas, aunque tengan la etiqueta de empresas culturales y quizás por ello con más motivo, hacia el mundo 2.0.

En el sector, hasta la fecha, se han hecho básicamente análisis externos. dicho de otro modo: cómo utilizo las posibilidades del entorno 2.0 para mi empresa y, básicamente, en lo referente a comunicación y promoción.

Pero la pregunta, el reto, como todas las preguntas y retos de verdad van más allá y afectan, de alguna manera, al corazón y, quizás, a la razón de ser de la propia empresa.

Basta con leer la primera afirmación:  Es tan importante trabajar la capacitación tecnológica como cuestionar los modelos mentales de gestión que imperan en la organización.

Ahora las preguntas, o la pregunta, con distintos destinatarios: Qué modelos mentales imperan en cada una de las empresas, en las asociaciones sectoriales, en las relaciones entre ellas o entre estas y las empresas que forman parte de las mismas. Qué modelos mentales imperan en los desarrollos legislativos en las líneas de ayuda y subvenciones.......

¿Seguimos?

Sergio y Joaquín cara a cara

convalor 05/01/2008 @ 12:18

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Dos personas con amplio conocimiento del sector del libro, Joaquín Rodríguez y Sergio Vila-Sanjuán, discrepan con argumentos sobre el futuro de la lectura, del libro y del sector.

Escuchen y vean. Merece la pena.

Otro buen trabajo de Pablo-Tökland

Estandarizando la "cartoná" y el famoseo entrando en la librería

convalor 11/11/2007 @ 09:16

Recibo una nota a través del boletín de Fande, véase más arriba, que seguro que al quiosquero le producirá una cierta sonrisa. La notificación quizás deba ir acompañada de un metro. ¿Será motivo de devolución o impago el no cumplir el acuerdo?

 

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Me dicen también que algún famoso presentador televisivo de concursos ha entrado en el negocio de la librería para volver más "glamurosa" y mediática la venta de libros.