La respuesta de las librerías independientes pasa por modelos de trabajo compartido entre ellas.
Lo dijo el domingo Gerardo Nahm en El País.
Acabamos de entregar la semana pasada un trabajo también por encargo de la administración en Galicia y coordinado con la Federación de Libreiros Galega y es una de las conclusiones claras.
Los Quebequeses, los libreros también lo tienen claro y llevan ya acciones prácticas.
Desde Cegal con la apuesta por Cegal en red también se están dando pasos.
Lo que ocurre, por lo menos en Galicia y Cataluña es que en las Comunidades bilingües, las librerías son las principales mantenedoras de la lengua menos comercial y con menor nivel de rotación, el catalán y el gallego. Probablemente en Euskadi pasará algo parecido, aunque la situación global del sector es distinta. También hay importantes diferencias entre Galicia y Cataluña, pero siempre hay camino, si se tiene interés y voluntad para encontrar y plantear fórmulas de trabajo que puedan ser a medio y largo plazo beneficiosas para todos.
Sólo un comentario final: sin transparencia en la información nada será posible.
Esperemos que los libreros catalanes se encuentren y encuentren también modelos de trabajo compartidos.
Esperemos también que los 'visionarios' del Plan Vasco de la Cultura vean también su posible interés para Euskadi.