Se acaban de hacer públicos a través de los medios de comunicación los datos de un estudio sobre las bibliotecas, que habrá que esperar a leer entero, realizado por la Fundación Germán Sánchez Ruipérez y que abarca del año 2001 al 2005.
Los datos, que parecen ser optimistas no parecen guardar excesiva relación con otros que facilita el INE que, por cierto, facilita ya datos del 2006. Es cierto que parecen aumentar los usuarios absolutos y el número de préstamos absolutos, pero un análisis un poco más fino quizás nos permita ver otras cosas, por lo menos en los datos del INE.
Resaltaré dos datos, usuarios y préstamo, que utilicé durante este año para un curso.
En relación a los usuarios no niego que hayan aumentado. sería como negar que la población española también ha crecido, pero, por lo menos en los datos del INE, lo que no parecen aumentar es el número de usuarios por 100.000 habitantes que es lo que nos puede dar una tasa real de crecimiento en la población española. es decir: no nos vale el más, sino el más en relación al volumen global de la población y este dato no parece haber aumentado: 33.972 en el 2.000 y 33.808 en el 2006. Con mucha variación en función de las distintas Comunidades Autónomas. ¿Reflejo quizás de las distintas políticas llevadas adelante?
(Si pincháis sobre las imágenes las veréis en grande)

Si nos fijamos ahora en los préstamos podemos ver que éstos sí que han aumentado. Algo lógico si hay más usuarios absolutos, más número de los mismos.
Pero cuál es la tendencia clara al aumento en préstamo, qué es lo que está cambiando realmente la tendencia. ¿Los libros? ¿Los documentos sonoros? ¿Los audiovisuales?

Parece que los libros y los documentos sonoros mantienen un crecimiento vegetativo, mientras que el aumento significativo se produce en los documentos audiovisuales. ¿Cuál será tanto la tendencia presupuestaria como de compra a futuro con estos indicadores? ¿Qué soportes y contenidos deberán ser atendidos en un futuro?
Veremos, finalmente dónde se produce ese 'cambio decisivo' que parecen anunciar los realizadores del estudio. Quizás sea el cambio ya generalizado de nombre: de la biblioteca a la mediateca.
¿Ayudará ese cambio a la inclusión social?