Categoría: Actitudes
¡Madre no hay mas que una!
Ayer, viendo los fuegos artificiales, coincidí por casualidad con una de esas personas que 'mandan'.
HAbía aparecido en fechas recientes fotografiada en el periódico y luego ya sabéis ¡cómo esto!
Que si la toma no era la más adecuada, que si el contexto, que si el perfil, que vaya ganas de pillarte.
Y entre tanto sesudo comentario y análisis político sobre la incidencia de la imagen para la gobernabilidad... se cuela la llamada de la madre de la persona susodicha....
¡Qué bien sales en la foto!
Se acabaron los análisis.
La empatía ganó a la 'seudointeligencia política'.
¡Madre no hay mas que una!
A los demás nos encontró en la calle...
La expansión de 'lo fácil'
Recupero, por seguir siendo un poco impertinente, esta entrevista realizada por El Cultural ya hace algún mes a Jorge Herralde.
No sólo se expande la literatura fácil, sino todo lo fácil (que se puede hacer sin mucho esfuerzo, dócil, manejable, que puede suceder con mucha probabilidad).
No voy a reivindicar la dificultad per se, pero sí, por lo menos la importancia y sentido de los procesos, los 'tempos' que dice una amiga mía o la lentitud en otros casos que nos permite poner cierta distancia y perspectiva, el sentido de las preguntas, a veces sin respuesta y de las constataciones radicales.
Os dejo con un par de ellas: una pregunta, que son varias, y una constatación.
- No estoy segura de que el inconsciente conozca la muerte, sólo la separación. ¿Qué significa estar separados para siempre? ¿Qué es siempre? ¿Hace falta toda una vida para aprender a vivir? ¿Podemos ser adultos y seguir siendo niños en un rincón de nosotros mismos? ¿Somos como los árboles, que guardan en su corazón las marcas circulares de todos los años pasados? (Lydia Flem; Cartas de amor heredadas; pag. 130)
- El ser humano no debe evadirse, sino enfrentarse a la realidad y a su capacidad de tratar de cambiar las cosas. Vivimos en un mundo de cinismo e hipocresía y colaboramos con él. Esa es la realidad. (María Joao Pires en César Coca; Entrevista con la cultura; pag. 250)
Lectura impertinente
Hoy a la mañana, en un Bilbao soleado, ponía mi atención, en medio del ambiente festivo y antes de que empezaran las regatas, en un par de artículos de El País que me han parecido sugerentes y rompedores en cierto modo de ese ambiente festivo, marijaiero en Bilbao que parece que hay que no sólo vivir casi por obligación sino que, al mismo tiempo, viene acompañada de una llamada al consumo para solucionar la crisis.
El primero, Lo que está pasando, de Santiago Niño es una nueva llamada de atención sobre cómo la crisis es sistémica y debemos buscar nuevos modos de funcionar.
Recojo sólo a modo de muestra una frase que se puede aplicar como modelo reflexivo a muchos sectores, pero la quiero aplicar al mundo del libro. Dice así: Eficiencia: utilización de las cantidades óptimas de recursos a fin de obtener la cantidad necesaria de los bienes que sean precisos. Existencias cero; desperdicios nulos; elaborados innecesarios, ninguno. Producir aquello que sea necesario, en la cantidad conveniente; consumir en la misma medida.
Pensemos en el volumen de devoluciones del sector y veremos que por lo menos hasta el año actual ha sido un sector que ha crecido en su ineficiencia. Es posible por ello que se vea particularmente afectado por la crisis. Y, por lo tanto, la situación provocada en el mismo será más fruto de la ineficiencia que de los descensos en consumo.
El segundo es de Luis García Montero y lleva por título Teoría impertinente de la lectura.
Aunque quizás la playa no sea, según algunos, el mejor lugar para la lectura recojo dos de las reflexiones que le ha sugerido a Luis su 'hija lectora':
- Las formas del dogmatismo actual, más allá de las ideologías totalitarias, tienen mucho que ver con la reducción de los matices del mundo a breves titulares que sirven para imponer opiniones y simplificar la realidad, haciendo imposible un verdadero uso de la conciencia individual. Los dogmas de hoy dependen con frecuencia de las nuevas velocidades de la información. La invitación al cinismo, el deseo de relativizarlo todo, suele ser el camino de las inteligencias que juegan a destruir las ilusiones colectivas.
- No es, por tanto, asunto menor la reivindicación de la lectura si sirve para defender la emancipación humana en contra de los dogmáticos, los cínicos y los puros. Hay que tomarse en serio una pasión de entrega atenta a las palabras del otro, que tiene como resultado último la confirmación independiente de la realidad personal.
Y quien quiera que disfrute de las fiestas como quiera a ser posible sin gastar más de la cuenta que no tiene por qué ser mucho y quien no quiera que disfrute de la vida que ya es bastante.
Un poco de silencio... y de tiempo
Buenas sensaciones antes de un minidescanso
Mañana, después de despachar con alguna autoridad (:) ) en su 'Residencia de verano' nos tomaremos unas minivacaciones con algún pequeño salto ocupacional agradable.
Hoy, víspera de las 'minis', ha venido acompañado de pequeños detalles que le alegran a uno la vida.
1. El reencuentro casual con una persona con la que hace casi 25 años que no nos veíamos. Una agradable sorpresa y una 'quedada conversacional' pendiente. Sólo diré que es, y hace 25 años que no nos vemos, de los mejores tipos que conozco.
2. La voz sonriente, las voces puedes sonreír, detrás de un teléfono ante el anuncio de ¿qué tal cenar mañana por tu tierra?
3. La comida con mensaje y recado

de un buen navarro que se acuerda de lo que nos gusta que compartiremos también con los madrileños que andan por Bilbao y con quienes iremos luego a compartir la experiencia de ver cómo se encuentra Bilbao sin nosotros.
No pongo 'cerrado por vacaciones' porque me conozco y al fin y al cabo este espacio y las que por aquí caéis siempre sois buena compañía.
Nos seguimos estos días aunque un poquito más relajados.
Los abrazos
Me he conmovido hoy a la mañana con el artículo de Maruja Torres en el Semanal de El País que lleva por título Los abrazos no dados.
La primera frase del mismo 'Muere alguien cercano –y, créanme, estoy en una edad en que ello sucede a menudo-, y me pregunto si le abracé lo suficiente' me vuelve a traer a la cabeza algo que hablaba la semana pasada con una persona sobre la actitud que mantenemos con nuestros cercanos o nuestras personas queridas a lo largo de la vida y que llegada la hora de la muerte sólo tiene la vuelta atrás del recuerdo y la sensación, a veces, de lo no hecho en su momento que en muchas ocasiones son abrazos no dados y afectos no mostrados.
Mankell nos recuerda también la fuerza del abrazo aquel abrazo supuso para él la confirmación de que estaban alcanzando una relación tan íntima que no sería necesario comunicarse mediante la palabra en todas las ocasiones. (Henning Mankell; La leona blanca; Tusquets, pag. 357).
Quizás uno de los problemas o coartadas que nos buscamos es que los afectos necesitan tiempo y los que vivimos como 'traperos del tiempo' (¿era así no?) no somos capaces de encontrar restos para lo importante.
Escribía esta semana cuando 'Maragatevagueaba' algunas notas que, en el fondo, tienen mucha relación con esto.
03/08/09
- La nostalgia del ritmo tranquilo
- La constatación de que un banco puede ser suficiente para la conversación.
04/08/09
- Más despacio=más despiertos
- El tiempo justo lo marca el viaje, el camino y la compañía.
05/08/09
- Dicho por otra persona en Peñalba de Santiago: ¡Qué gozada de sitio, de calma y de todo!
Quizás todo lo facilitaba el olor matutino y fresco que sentía y notaba al recoger a la persona que me acompañaba. (Pues se mezclan, en los sentimientos que perdurarán para el recuerdo convertidos en una sensación única, el olor del otro y nuestro don más o menos afilado para recibirlo).
Silencio.... en León
Nos dice Ryszard Kapuscinski que El silencio, lo que no se dice, es increíblemente importante....el silencio representa el instrumento principal para establecer la complicidad...
Hay espacios, situaciones personas que son canales facilitadores de esa complicidad ya que posibilitan como buenos conductores la generación del ambiente adecuado para que el silencio se dé y puedan resonar mejor los interiores de cada uno.
Algo de esto he vivido este martes pasado en tierras leonesas en la excursión que hicimos a Peñalba de Santiago.
Los veinte últimos kilómetros de recorrido, el pueblo y la compañía, con quien después en el bar del pueblo compartía tiempo de silencio mientras quizás ambos escuchábamos nuestros interiores, fueron ambientes propicios para situarse 'lejos del mundo' por un momento y cerca de uno mismo.
También quizás por ello la conversación en la comida alcanzaba en algún momento pequeños resquicios más vitales y personales que el ruido del día a día tapa y esconde.
El Palacio de Canedo fue un buen marco para esa conversación antes de la vuelta y el ¡hasta pronto!.
Quizás todo el día que en sí fue una alegría tranquila y silenciosa fue el marco ideal para recibir, justo antes de volver y dejar a la persona compañera de viaje, una noticia, buena ya que no podía ser de otra manera, sobre el estado de salud de otra persona que hace unos días se presentaba borroso pero que ya empezaba a ver algo de luz.

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